Entrevista
a RAMÓN CERDÁ
para Anika Entre Libros
Por Anika
Ramón
Cerdá, nacido en Ontinyent (Valencia), en
1964, novelista, autor de LA HABITACIÓN DE
LAS MARIPOSAS, escribió algunos relatos cortos
y su primera novela a los 18 años. Posteriormente
ha escrito alternativamente ensayo y otras novelas
de thriller, su género predilecto. Entre
sus obras destacan Vendeyta, Aldea, Confieso y Recuerdos.
Ha finalizado recientemente EL FANTASMA DE LOS SUEÑOS,
segunda entrega de la trilogía iniciada con
La habitación de las mariposas, y que verá
la luz en breve.
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ENTREVISTA
La habitación de las
mariposas no es tu primera novela pero ¿es
la primera que llega a las pantallas?
Ramón Cerdá.: Así es;
en realidad es la segunda novela que se publica
y la primera que ha generado suficiente interés
como para que se haga la película. Tengo
escritas además como sabes otras novelas
anteriores que de momento todavía no han
visto la luz.
¿Qué se siente?
R. C.: Como podrás imaginar, se siente por
una parte un cierto orgullo de ver que algo que
uno ha escrito con cariño e ilusión
gusta lo suficiente como para que otros se interesen
en divulgarlo en un medio tan especial como es el
cine. También pienso que esto es una forma
de que se me conozca más en mi faceta de
novelista y pueda ayudarme a mi carrera literaria;
todo ello me llena de sentimientos gratos y me anima
a seguir escribiendo.
¿Es cierto que escribes
visualizando tus novelas como si fueran películas?
R. C.: Totalmente; creo que uno de los factores
que hacen atractivas al público mis novelas
es la forma en la que están descritos los
personajes, los ambientes y las situaciones. Siempre
intento que la acción descrita sea lo suficientemente
visual como para que sea fácil de imaginar
por el lector y de ese modo entre más
rápido en la trama que describo. Esa visualización,
además, me ayuda a la hora de escribir porque
me imagino cada escena con todos los detalles posibles;
detalles que transcribo en cada capítulo.
Casi habría que discutir
qué te gusta más, el cine o la literatura
R. C.: Como novelista, defiendo más el medio
escrito que el audiovisual, pero tengo que admitir
que soy un gran aficionado al cine y que dedico
tantas horas a visualizar películas como
a leer. Quizás esta ambivalencia me ha llevado
a intentar fusionar modestamente ambas
cosas, intentando como hemos comentado antes que
mis novelas resulten entre otras cosas muy visuales.
Otra cosa que me gusta mucho es ver las adaptaciones
cinematográficas después de haber
leído la novela, y observar de ese modo los
cambios entre una versión y otra. Intentar
descubrir lo que más le ha llamado la atención
al guionista y al director de lo que han leído
previamente de la novela, y ver si esas cosas coinciden
o no con lo que yo he descubierto al leerla.
¿Te ves más
como novelista o como guionista de cine?
R. C.: Aquí si que no me cabe ninguna duda
al contestarte que como novelista. Es cierto que
he colaborado en la primera versión del guión
de La habitación de las mariposas con Frank
Palacios, pero no me considero un buen guionista.
En realidad no acabo de integrarme en ese mundo;
los guiones son desde luego una herramienta de trabajo
para el director y los actores a la hora de rodar
la película, pero como género literario
dejan mucho que desear. Después de todo no
es esa su función, y no lo critico porque
son para lo que son y cumplen su cometido, pero
no puedo evitar cuando los leo, compararlos con
las novelas, con lo cual, estos siempre parecen
salir perdiendo.
De hecho ahora se está trabajando en una
segunda versión del guión y he decidido
por mi cuenta quedar más al margen en esta
cuestión porque no me siento realizado al
trabajar como guionista, al contrario de lo que
me ocurre cuando escribo alguna de mis novelas.
Cuando comenzaste profesionalmente
en el mundo de la literatura, ¿cómo
imaginabas tu futuro?
R. C.: Es un poco difícil responder a esta
pregunta porque cuando comencé a escribir
no me planteé en ningún momento dedicarme
profesionalmente a ello. Mi primera novela (Vendeyta)
la escribí a los dieciocho años porque
sentí una necesidad imperiosa de imitar
aquello que más me gustaba. Fue una experiencia
muy grata, aunque el resultado, visto desde la perspectiva
actual fue muy flojo. En aquélla época
escribí algunos relatos cortos con mejor
resultado, pero todo quedó en el olvido cuando
el trabajo acabó por absorberme. Unos años
después y para matar el gusanillo que seguía
teniendo, empecé a escribir algunos ensayos
relacionados con mi trabajo como asesor de empresas.
Algunos de estos ensayos, y los relatos cortos que
te he comentado, están disponibles en mi
web www.ramoncerda.com
Pero tuvieron que pasar algunos años hasta
que me decidiera a retomar mi afición por
las novelas, de lo cual tuvo gran parte de culpa
mi esposa que me insistía mucho en ello.
Escribí en un corto espacio de tiempo Aldea,
Confieso (publicada y distribuida en kioskos) y
Recuerdos (mi única novela erótica).
Poco después y animado por el resultado de
estas primeras novelas, comencé lo que ya
era un proyecto más importante: La habitación
de las mariposas, que ya empezó con la idea
(no me preguntes por qué), de convertirse
en una película.
En la actualidad sí que pienso ya en mi carrera
literaria como algo que debo de potenciar y sí
que puedo decir que empiezo a imaginar mi futuro
como novelista plenamente dedicado a escribir. Espero
sinceramente poder dedicarme por entero a esta actividad
que tanto me apasiona y poder vivir de mis trabajos
como novelista.
Volvamos a La habitación
de las mariposas ¿Qué nos cuenta?
R. C.: La habitación de las mariposas combina
la acción, con la clonación y el espiritismo.
Las preguntas que yo me hice antes de empezar a
escribirla eran: ¿Qué ocurriría
con el espíritu humano si el cuerpo llegaba
a ser clonado varias veces? ¿Se clonarían
también las almas? ¿Serían
todas iguales? Esas preguntas me llevaron a ciertas
conclusiones que no diré para no desvelar
el contenido de la trama, y así empezó
la historia de las mariposas... Un notario es secuestrado
y vuelve a casa unos días después
sin saber lo que ha ocurrido durante ese transcurso
de tiempo... Unos mendigos, la mafia rusa, un espiritista,
un coleccionista de insectos con problemas mentales
y un oscuro pasado, y otros personajes acaban formando
parte de la trama que según aseguran mis
lectores más incondicionales, les ha enganchado
desde el primer capítulo.
Anteriormente escribiste un
thriller (Confieso), ¿es esta
novela también un thriller?
R. C.: El término Thriller es bastante amplio,
y generalmente cualquier relato o película
con cierto suspense, puede ser catalogado como tal.
En este caso, al mezclar en la trama el tema espiritista,
se podría catalogar la novela como THRILLER
FANTÁSTICO.
¿En qué fase
está ahora mismo la película?
R. C.: La película en estos momentos está
en fase de preproducción. La productora (SINING
CREACIONES) está actualmente coordinando
con Frank Palacios las primeras modificaciones a
realizar sobre el primer guión, y está
contactando con algunos directores. De todos modos
esto es un tema que es totalmente de producción
y aquí el autor tiene poco que ver o decidir,
por lo que te agradecería que trasladaras
esta pregunta a la productora que sin duda te podrá
informar más ampliamente y con más
detalle. Sí te puedo decir que la productora
está totalmente decidida a seguir con el
proyecto y llevarlo hasta el final. De hecho se
hizo una presentación en el pasado festival
de Sitges y ya se habló de presupuesto y
de su intención en empezar a rodar en el
2003.
Y mientras tanto ya estás
preparando tu próxima novela ¿puedes
adelantarnos algo?
R. C.: Te puedo adelantar varias cosas. La primera
es que la novela ya está totalmente terminada,
a falta posiblemente de unos último retoques.
Su título es El fantasma de los sueños
y forma parte de la trilogía que inicié
con La habitación de las mariposas. Será
una trilogía un tanto especial, porque el
nexo de unión es un personaje secundario
(Consuelo; el espiritista masculino con nombre de
mujer), y las tramas sobre espiritismo. En La habitación
de las mariposas se unía la clonación
con los espíritus, y en El fantasma de los
sueños, el espiritismo se relaciona con los
viajes astrales. La tercera parte de la trilogía
que ya he empezado a perfilar, tratará sobre
reencarnación y espiritismo.
En mi web ya se puede acceder a los tres primeros
capítulos de la novela, y a la sinopsis.
En esta novela, el protagonista es un escritor de
éxito que es abatido a tiros por un asesino
a sueldo. Roberto, otro escritor (amante de la mujer
de Oliver), se apodera de la última novela
de Oliver; aquí, el Espiritismo, los viajes
astrales, algunos recuerdos olvidados y sueños
increibles se mezclan con temas más mundanos
como la infidelidad, los asesinatos, el suicidio,
y las, a veces no menos extrañas, relaciones
humanas. Aunque forma parte de una trilogía,
en realidad es una novela totalmente independiente,
y puede ser leída antes o después
de La habitación de las mariposas. En El
fantasma de los sueños, el personaje de Consuelo,
aunque sigue siendo secundario, toma mucho más
protagonismo que en el primer libro, y espero seguir
desarrollándolo en la tercera entrega.
Muchas gracias por tu tiempo
Ramón, y mucho éxito.
R. C.: Gracias a ti por tu interés.